Alberto Escobar

Siendo

 

La luz sucede, progresa,
alcanza su ocaso,
deja un espacio 
para que la noche
entre, no avisa,
como llega se va,
lenta, y lenta entra
la noche. 
El agua, por contra, 
se cree agua si descansa,
si pesa y cae,
si rebosa y desciende
en pos del sediento,
también si va siendo, 
sin dudas, en silencio, 
y sabe que es la sustancia,
y no la forma, lo que 
hace que la llamen agua.