Amigo de la luna

LA LIBERTAD

La libertad, junto con la vida eterna

Son dos grandes presentes que el Eterno

Nos da a todo mortal al ser creado.

 

Agradezco a mi Dios por haberme creado libre,

Por haberme hecho a su imagen y semejanza,

Porque sembró en mi la semilla del bien,

Pero también la semilla del mal.

Y me dio el don de la vida eterna

Y me puso en el mundo con mi libre albedrio

Para que yo eligiera mi propio camino

Para volver a la casa junto al Padre.

Lo más importante que el Padre nos ha dado

Es la libertad… libertad de equivocarnos,

De caer y volver a levantarnos

Para poder rectificar nuestra vida.

Ser libre significa, vivir sin ataduras,

No hacer juicios basados en conceptos ajenos,

Que, en otros tiempos, sin duda fueron validos

Pero que hoy, al paso del tiempo han dejado de serlo.

 

Ejercer la libertad de pensamiento y decisión

Y aceptar con humildad la derivada obligación.

 

Ser libre es dejar de creer lo que otros me dicen

Y hacer caso a la voz interna de mí ser…

Porque es Dios el que le habla a mi espíritu,

Y le dice lo que en verdad debo saber.

Ser libre es estar en comunión con Dios,

Es tener conciencia de mi verdadero y real ser.

Es ocuparme de mi vida y dejar en paz la ajena.

En pocas palabras: “ser libre es vivir y dejar vivir”.

 

Saber que el cuerpo que ocupo es solo un traje

Necesario en el diario transitar por esta vida,

Esta vida, que es solo una etapa transitoria,

Una ruta hacia la casa del Padre eterno,

Un paso obligado hacia la verdadera vida eterna.

 

Nadie tiene el derecho de quitarme la libertad,

La libertad verdadera, no la de la carne,

Podrán aprisionar mi cuerpo, pero jamás mi espíritu,

Ni mis pensamientos, ni mis creencias ni mis sentimientos.

 

Gracias Padre por todo cuanto me has dado,

Desde el momento de mi creación, hasta nuestros días.

Que sea tu voluntad la que siga dirigiendo mi vida.