Karen García Zambrano

🍭🍭🍭🍭 Melosa 🍭🍭🍭🍭

Había una vez una joven llamada Melosa que vivía en un alegre pueblo famoso por sus dulces artesanales.

Después de su rutina diaria y el cansancio,devoraba azúcar sin parar! Para ella, el amor  era  un pastel de tres leches bien empalagoso.

‎El gran derroche.
Melosa en su rutina diaria no faltaban:
🍭Lunes; una  torre de panqueques en  chocolate.
🍭Martes: Tres donas glaseadas usadas con frutos  ácidos.
🍭Miercoles: Tarta de manzana con  helado (porque no había  \"dieta\").
🍭Jueves: Snack de  bombones escondidos en el bolso.
🍭Viernes:Un rollo de frutos rojos bañado en Nutella .

El día que el cuerpo dijo.              \"¡Páralo todo!\"

Un día, el cuerpo de Melosa decidió declararse en huelga. Su barriga empezó a quejarse ;de repente, el mundo se puso misterioso: en vez de ver el cielo azul, veía sombras borrosas, como si alguien le hubiera puesto lentes empañados.

Para colmo, le dio un mareo flotante tan raro que se sentía como una pintora bohemia o como una niña dando vueltas en un carrusel.

Asustada pero con estilo, fue a visitar al Doctor, quien al ver los análisis se llevó las manos a la cabeza.
¡Ay, mi querida Melosa! —dijo el doctor con cariño pero firmeza—.

Tienes los triglicéridos bailando en el techo y la glucosa en órbita espacial.

Melosa salió de la clínica arrastrando los pies y sintiendo que su mundo de colores se apagaba.

¡Ser melosa ya no es una diversión, es un decisión fatal!

Melosa comprendió que su cuerpo era su templo,  que los gustos no podían remplazar su bienestar y con mucha valentía y una gran sonrisa, despidió con honores a los colores artificiales y al helado  ,como quién despide  a un amor olvidado ; porque te rompió el corazón.

‎Le dio la bienvenida a un nuevo equipo de compañia: los vegetales verdes, los te sin sabor ni diversión , siguió con sus caminatas más lentas , mucha agua fresca y  medicación.

‎¡Y no crean que perdió su alegría! Melosa ahora tenía por compañía   las fresas frescas, las manzanas verdes, el apio con la chia y un amor propio por convicción.

Demostró al mundo que cuidar la salud también puede ser una aventura fabulosa, deliciosa y llena de vida.