Sheilo Sanz

HISTORIA ( 4 )


●● HISTORIA ( 4  )
IVRANNÉ TROURS


En esta historia soy una chica de 16 años,  con un padre herrero y reparador de herramientas de guerra.  Su trabajo era confiable para el imperio de la Francia medieval... de entonces.
Lo veo hacer hachas,  espadas,  y armas con lanza y placas anchas y planas con filo cortante,  como  también escudos y protectores de armadura para el pecho y espalda.  En fin  mucha variedad de armas de esa epoca.

Solo somos él y yo sobreviviendo a aquellos tiempos.
A mis 12 años aprox. Perdimos a mi madre, un hermano y una hermana pequeña,  por enfermedad,  quizás tuberculosis,  fue una enfermedad que ataco a todos,  pero mi padre y yo la superamos.
Él desde entonces se dedica de lleno a su oficio de herrería y fundición.

yo atendía una huerta de hortalizas y otras plantas comestibles,   también cuidaba y criaba animales como cabras y gallinas.
Así fuí creciendo.  Era en el campo cercano a un pueblo.
Los terrenos ahí eran de mi padre.
Recuerdo los soldados llegando,  agrupados en sus labores.
Habia un pequeño rio que bajaba de las montañas cercanas.
Y,  el terreno cercano era  empinado,  con mucha extensa vegetación.  Yo caminaba por ahí muy seguido,  siguiendo la orilla del rio.

En el terreno de mi padre se alojaban las tropas de soldados,  en cada regreso de lucha.
Mientras descargaban sus armas y liberan sus caballos.
También veo algunas carretas.  yo miró siempre desde la distancia.  No se me permite acercamiento al grupo de soldados,  que después  de entregar las armas y equipos de lucha a mi padre,  para ser reparados...se van.   Dejando  los caballos sueltos para que coman y descansen.

Recuerdo ver los caballos tendidos en la hierba y metidos en el rio.
Soy una chica traviesa,  asi me siento,  un poco seductora,  y atrayente.  Siento que me miran los soldados con interes y deseo.
Y esto me hace sentir atractiva e interesante.  Quizás un poco coqueta para la época.  No me sentía humilde.  Pero si me sentia segura de quien era.
¡ Era hija... de un herrero importante !  y,  eso...  me daba orgullo.

Hay dos personajes del ejercito que me atraen.  Esta Aveo un chico no tan importante en el grupo,  un soldado simple,  pero me agradaba por ser  muy sensible,  sentía que podia confiar en él.
Aveo era delgado no tan alto,  de mi misma estatura quizás.
Y estaba Fransuá,  un militar de rango,  musculoso,  alto y yo diria atletico.  Y aunque lo sentía atrayente,  no lo sentía confiable. Aunque me seducía su presencia,  me sentia intimidada.

Yo pasaba más tiempo con Aveo por la zona del rio,  caminaba con él y me contaba historias de los viajes,  era agradable su compañia,  me gustaba bastante.
De momento mi padre decide casarme con Fransuá quien habia pedido mi mano.  Fué un choque emocional,  para mi poca comprensión de la vida de esa epoca,  yo no queria eso,  prefería a Aveo.
Pero aveo era insignificante para mi padre.

Me sentia enojada,  pero no podia cambiar la situación.
Fransuá podía ofrecer más valores  a mi padre.
Aveo no podia ofrecer nada importante,  era pobre y un simple soldado.  Y mi padre no lo queria cerca de mi.
Razón por la que nos seguimos viendo a escondidas,.
Y,  nunca mientras estuvo vivo y cerca...  ¡ deje de verlo !

Me  casé  con Fransuá en una especie de iglesia en el pueblo.  La ceremonia la hacen monjes con trajes marrones y capuchas negras.

Comienzo mi vida  con Fransuá,  pero no soy feliz.   Él me hizo una pequeña casa cerca a la de mi padre,  como parte del acuerdo entre mi padre y él.
De esta manera estaría cerca de mi padre,  cuando él marchara a la guerra.  Yo le agradecí eso.  Tampoco queria alejarme de mi padre.
Seguí teniendo mis encuentros romanticos con Aveo a orillas del rio,  durante momentos secretos.
Teníamos lugares que habiamos hecho nuestros,  donde reposaban nuestros cuerpos y nuestras almas.
Donde lloramos muchas veces... por lo injusto de la vida.   Pero era peligroso revelar el sentimiento que nos unía.

Tengo mi primer hijo... Y me ayuda una mujer bastante adulta,  y esto sucede en mi propia casa.
Unas semanas después,  veo  alejarse las caravanas de nuevo hacia la guerra,   y no me duele,  ni me preocupa  Fransuá,  es un alivio tenerlo lejos,  me duele y me preocupa el alejamiento y la suerte de aveo.
Unos meses después,  regresan  las caravanas,  con toda su armadura de guerra.   Ya mi hijo camina,   y mis labores y trabajo en la granja habían aumentado.  Me sentía agotada en las tardes,  el cansancio me consumía.

Después del regreso de la guerra,  sentía alegria,  cada vez que veía a Aveo,  y luchaba por evitar a  Fransuá.
Siguen mis encuentros secretos de nuevo con Aveo,   mientras sentía que lo amaba.  Pero era un tormento mi vida... me sentía atrapada y confundida,  no podía cambiar la situación.

Paso el tiempo y tengo otro hijo más.  Mientras continuá otro viaje más a la guerra.
Los días se hicieron tristes,  en medio del cansancio diario.
Yo trabajo  mucho en la granja y mis hijos necesitan mucha atención.
Mientras mi padre sigue fraguando más herramientas para la guerra.  Siempre tenía que existir abundancia  y precisión en lo que producía.  Él trabajaba solo,  sentía que solo él podía mantener la calidad de lo que hacia,  no confiaba en nadie,  su reputación valia mucho.
Siempre eran de 6 meses a un año estas cruzadas,  estos viajes de guerra.

Pasó el tiempo  y regresan de nuevo las caravanas,  de otra cruzada,  pero esta vez no regresó Aveo... murio en batalla,  era la información más dolorosa que recibía en esos días.
Mi corazón se destrozo y enferme un poco,  estuve muy  deprimida,  pero tenía muchas
responsabilidades y trabajo,  debía seguir adelante.  Tenía dos niños que cuidar,  una huerta y muchos animales que atender,  más la atención que le daba a mi padre.  Pero mi vida la sentia amarga,  y me sentia enferma.  No me sentía  saludable.

Tuve a mi tercer hijo,  y así transcurrió el tiempo.
Y en mi cuarto embarazo tuve un aborto,  producto del maltrato físico de Fransuá.
Esto me deprimio moralmente más todavía,  y me hizo sentirme más enferma.
Paso el tiempo y tuve otro embarazo que también terminó en aborto,  por  otra golpiza de Fransuá.  Donde me desangré mucho,  y fuí ayudada por la señora,  que siempre me ayudo con los partos y mi aborto anterior.

Ahora me sentía cada día más enferma,  deprimida y agotada.
Yo misma preparaba hierbas para mi recuperación,  hierbas que conocia y recolectaba.  Mi padre me había enseñado el arte de conocer el beneficio de ciertas plantas.
Sentía mi vida miserable,  no era feliz,  ya no recordaba mis tiempos 
mas gratos.

Cuando mi hijo mayor,   tenía ya,   unos 12 años,   mi padre enferma y muere muy rápido,  no pude curarlo y eso me destrozo.  Estaba muy agotado por tanto trabajo,  y la debilidad lo venció

Mi vida se hizo más amarga al perderlo.
Y no tengo mucha influencia sobre mis hijos.
Fransuá ejercía mucha presión y control sobre ellos.  Debían ser como él,  y a mis hijos parecía  gustarles sus idea.  Les gustaba sentirse fuertes,  como su padre.
Él los llevaba a sus entrenamiento,  los disciplina en el arte de la guerra,  aprendían de él.  Yo no era importante,  solo era necesaria para servir.
Yo me sentia abandonada y desolada,  recibía mucho maltrato de Fransuá,  me golpeaba siempre.
Pero tenia que ser fuerte y seguir cuidando la granja,  era mi  trabajo, mi responsabilidad.  Nunca vi a Fransuá hacer algo allí,  excepto dar ordenes.

Él era una personalidad,  y era necesario en el palacio y en el regimiento.
Siempre se llevaba a mis hijos con él.
Pasaba días sola.  No tuve más hijos después del último aborto.  Mi  cuerpo lo sentia desgastado,  agotado y maltratado,  pienso que me estaba envejeciendo  prematuramente.
Era una mujer maltratada fisica y emocionalmente por mi esposo.

Ahora mis hijos ya más adultos,   estaban apasionados por el entrenamiento militar.
¡ Sentia... !  que los había perdido,  me siento más sola,  y me siento enferma.

Tengo días sintiendo mucha fiebre,  que intento con hierbas curar... pero en mi soledad y debilidad,  voy sintiendo que ya no puedo sostener mi cuerpo.
Me siento casi inconsciente,  hasta que caí en una oscuridad,   donde  siento que estoy flotando con liviandad.
De momento observe que estaba fuera de mi cuerpo,  no entendía lo que sucedía.
Hasta que vi el cuerpo tendido en mi humilde cama.
Estaba palido y desfigurado entre las sombras de la habitación.
Entendi entonces... ¡ Que había muerto !

Dí vueltas por allí cerca del cuerpo,    y pensé  en ir al cielo...  y entonces,   me comencé a elevar...  y a sentir cierta libertad...  y cierta felicidad interior. 

Llegue a un lugar donde todo era muy blanco,  limpio,  brillante...
¡ Y,   pensé !  Que diferente era este lugar... del lugar que acababa de dejar.
Senti mucha  paz,  ya no me dolia nada,  nada me ataba a nada,  todo era calma,  no había peso,  nada me oprimía,  ¡ era un total efecto divino...!   tan calmante para mi mente.
De momento percibí un ser allí,   con sonrisa amorosa que me abrazo.
Alguien vestido de banco... que me  inspiraba confianza.
¡ Yo solo queria descansar !
Entonces veo una luz sobre mi... y una sensación armoniosa me envolvió.  Creo que me dormí,   en una sensación de paz total.
Siento que solo necesitaba eso,  en ese momento,  ¡ mucha paz !

●Quizás el alma de un ser,  a veces necesita solo transformar su pensamiento.  Y  estos lugares...¡ entiendo !   existen para ayudarte a armonizar contigo mismo..
Es como recibir una recarga de energía espiritual.  Hay un reposo mental,  una especie de sueño,  donde no sueñas,  solo descansa la mente y el alma.
Estos lugares hermosos existen en nuestra mente como una ilusión de tanta paz,  que muchas veces buscamos,  durante cada vida difícil.
Pero esta experiencia en sí,  es una terapia espiritual.  Donde no te dejan quedarte mucho tiempo,  solo el necesario...  y debes regresar a otro cuerpo de nuevo,  a otra vida.  Nunca te quedas en el cielo para siempre.

●Esta historia es en la Francia medieval.  Yo no tuve contacto con la vida de los reinados,  todo era rutina y trabajo,  para la gente sin rango.
Nunca fuí involucrada en ese medio social,  aunque estuve casada con alguien que vivía como servidor del estado.
Quizás él también fue infeliz.
Yo le temí siempre  y para mi era mejor no tenerlo cerca.
Viví deprimida y esto me hacia más victima de él.
Vivi en esa vida unos 38 años.
Siento que no fue más de eso.  Me desgaste demasiado rapido.  Fue una experiencia de intensa lucha y sufrimiento.  ¡ Un karma... talvez !

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●●Epílogo  ( 4 )

Esta historia resuena con una profunda carga emocional.  Trazando la dura realidad de una vida marcada por la pérdida,  la opresión,  el sufrimiento y el anhelo de libertad.

En la figura de Ivranné Trours,  se perciben circunstancias adversas que le quebrantan la vida.
Impidiendo el deseo de un amor verdadero,  que el destino le niega,   haciendo la vivencia más dolorosa.

El contraste entre Aveo y Fransuá ,  demuestra la dualidad de una vida atrapada,  entre el deber impuesto e inevitable de otros,  y la razón del corazón.
Donde el deseo de una vida anhelada,  es sofocado por la exigencia de una sociedad patriarcal e impositiva.

Esta historia muestra una realidad de una época,  donde la guerra y los intereses politicos,  se imponían sobre la sociedad.  Y la mujer era subordinada al trabajo fisico y laborioso y a la crianza de los hijos.
Situaciones que aún persisten en algunas culturas del mundo.

El final de la historia con la experiencia post-mortem de Ivranné.  Invita a la reflexión filosofica y profunda,  de la continuidad de la vida y de sus sensaciones y emociones sensoriales.
Como la sensación de sentir calma y libertad después de tanto sufrir en un cuerpo.

La vida y la muerte,  un ciclo interminable de vivida experiencia.  Y que muestra los diferentes estados de la vida.  Como la lucha interna que todos llevamos dentro. Y nuestro deseo de libertad eterna.

 


Autor.   Consuelo Sanchez.