*Frente al espejo•••••
Me levanto sin ganas, pero el reloj no perdona,
me pongo la cara que el trabajo me exige.
¿En qué momento me vendí por una miseria,
por un sueldo que no alcanza ni para vivir?
Miro el espejo y no me reconozco,
veo a un esclavo con mi mismo rostro.
Con las manos vacías y el alma cansada,
trabajando toda una vida para no tener nada.
Sonrío por fuera, por dentro me apago,
¿a dónde va mi vida? Ni yo mismo lo sé.
Cada día es lo mismo, cada día es más caro,
y cada sueño que tuve se empezó a vender.
Dime, tú que me miras desde el otro lado,
¿también sientes que ya no puedes más?
¿También cuentas monedas a fin de mes llorando?
¿También sientes que tu vida se te va?
Somos todos lo mismo frente al espejo,
cansados, rotos, sin saber a dónde ir.
Trabajando para otros nuestro propio entierro,
vivos, pero sin tiempo para vivir.
Pero si tú mismo no te reconoces, entonces no eres tú.
Vive. Sueña. Busca lo que tanto deseas.
Tú no vives de los demás.
No vives del qué dirán, ni de lo que piensen ellos,
eso nunca te va a hacer feliz.
Mírate bien. De verdad, mírate.
Ve todo lo que has logrado por ti mismo,
sin ayuda, sin aplausos, sangrando.
Sigues aquí. Y eso ya es ganarle a la vida.