Comenzando la carrera
Justo después de cortar el listón,
Se vislumbran pequeñas grietas
Que se esclarecen cada vez que el sol las toca.
Sintiéndose ajenas e imborrables,
Como una aspereza al tacto
Se acumulan con cada nuevo paso
Como un premio
A la vista de todos.
Aun siendo tan evidentes,
Quedan ocultas detrás de cuadros
con grandes medallas colgadas,
Que carecen de cualquier valor propio.
Mientras que la ilusión y esperanza
Las volvían imperceptibles,
El camino reemplazaba lentamente
esas emociones con una tristeza silenciosa.
Llegando casi al final,
Justo antes de cruzar la meta,
Un cielo anaranjado se presentaba ante mí,
y ráfagas de viento dejaban en evidencia
No solo el término del día.
Sentí como el frío lograba colarse en cada grieta
Que ya no podía ocultar,
hasta que la tierra me aprisionó,
Obligándome a parar y observar con temor
Hasta donde había llegado.
¿Algún día podré salir de aquí?
Ya no lograba recordar
Por qué seguí corriendo.
Perder no debería sentirse liberador
Pero entonces yo ya no era más
que un montón de grietas