Los rayos del sol se desconciertan,
bailan con desdén
encima del agua,
la oscuridad de un encanto engañoso
quema por dentro.
En la puerta entreabierta
la luz se retrae, todo tiene su lugar.
Recuenta los días que faltan
la nostalgia del deseo.
Varadas las flores en un claroscuro,
en tus sueños duerme
el trauma de la tormenta sin alas.
Si te confundieron,
nunca aprendiste que una mujer
no es un hombre.