Carlos Andrey Vargas Araya

El niño y la montaña

 

 

Hay un niño en la montaña

que le habla bajito al viento,

y el viento, que nunca miente,

le devuelve su silencio.

 

No corre tras la algarabía

que enciende a los demás niños;

él mira una hoja caer

como quien lee un libro limpio.

 

Su mundo es un jardín cerrado

donde no entra el ruido extraño,

solo el vuelo de un colibrí

y el olor manso del año.

 

Dicen que vive distinto,

que su lengua es otro río,

pero yo lo he visto reír

con la luz de un mediodía.

 

Inocencia no es no saber,

es no cargar con la mentira;

él no aprendió a disfrazar

lo que el corazón respira.

 

Así florece en su silencio,

como florece la guaria,

sin pedir permiso al mundo

para ser lo que se llama.