Jesús Ángel.

Entre la raíz, la savia y el árbol.

 

Si entre la raíz, la savia y el árbol todo es presencia,
si en la naturaleza todo es presencia...

¿Por qué vivir separado de ella?

Por eso, más allá de las obligaciones, las circunstancias y las imposiciones.

Entre el cuerpo, la sangre y la mente:

tiempo también para sentir, para pausar,
para solo ver, escuchar y observar.

Tiempo necesario para estar fuera de la mente: solo presencia, libre del tiempo psicológico.

Tiempo, cada día también, como desde la raíz hasta la savia y el árbol...

para conscientemente estar.