Negarte es un sacrilegio
que mi alma no negocia,
es fuente de resentimiento,
pues ocultarte, nada otorga.
Cuando uno tiene un sentimiento
negarlo solo lo empeora,
te vuelve adepto a la ignorancia,
pues la cobardía es la que aflora;
Negar tres veces es, lo que Pedro cometió,
decir que no existes, sería negar a Dios,
pues de su obra eres la creación,
negarte sería maleficio hacia el señor.
Qué osada pregunta me hicieron hoy,
“¿Tienes a alguien, acaso?”
Vaya, qué confusión.
Pensé en negarte, negar la gracia
de tu dulce voz.
Pero no me arrodillo, no declino
ante el hambre de cobardía,
no, yo no soy ni jamás seré tibia.
Este pecho aceptó, que no lo quieres,
no lo cuidas, y aún así jamás negaría
Un amor con esta valía.