Quien pudiera vivir
entre los versos del poeta,
o en las dulces melodías
del arpa y el laúd.
Como lecho un silencio
y de sustento la belleza,
sin mente y sin cuerpo,
solo la propia quietud.
Yo quiero dormir
bajo la clave de sol,
Y amanecer en las cumbres
de un acorde mayor.
Pasear por los valles
de luz de sus palabras,
y olvidar de dónde vengo,
a dónde voy y quién soy.