ronald tadeo ramirez elizalde

𝐏𝐔𝐍𝐓𝐎 𝐅𝐈𝐍𝐀𝐋

Debo aceptar que nunca serás mía. Quizá ha llegado el momento de ponerle punto final a esta historia que solo yo he seguido escribiendo.

 

Escribirte se ha convertido en escribirle a la nada, porque hasta las palabras se cansan de ser pronunciadas y nunca escuchadas. Esta noche, incluso mis versos están de luto.

 

Y mientras cierro estas páginas, dejo contigo mis últimos pensamientos, mis últimos sueños y todo aquello que alguna vez quise decirte.

 

Hoy, tu poeta se despide.

 

No porque haya dejado de sentir, sino porque entendió que también hay amores que deben terminar para poder salvar el corazón que los sostiene.

 

Esta noche, tu poeta ha muerto… para dejar de esperarte.