Como repetir palabras
que te lleven mi nombre
si forman una bandada
que gira en el cielo
como aves perdidas.
Y para que vos las mirés
desde donde dejaste tus pasos,
son notas negras
garabatos que simulan un silencio
colgado como brazos abiertos.
A lo mejor,
no son palomas mensajeras
y son esas aves de carroña
que aguardan la muerte,
por ahí dicen:
que solo necesitan
tu cuerpo.
Pero a mí,
me bastan tus manos.