Y el poeta existe... ¡Hasta que se muere!
porque nunca muere, porque él existe.
Y en la poesía, él siempre persiste
con la pluma fina… ¡Qué tanto quiere!
La palabra vive en quien la prefiere
como el alimento, como el alpiste;
y el poeta existe... ¡Hasta que se muere!
porque nunca muere, porque él existe.
Y si él se muere, nunca desespere
porque entre sus letras siempre él subsiste,
cuando en poemas su nombre dijiste,
en ese momento, él valor adquiere
y el poeta existe.... ¡Hasta que se muere!