Mil vaggio

Agosto 19.

Tu cuerpo es una nota que se expande en las ondas del viento, zumo de fruta madura que penetra mis poros, aljibe infinito donde las hadas danzan al calor de la luna. Tú, ámbar que causas el delirio, tienes en tus pupilas el color del universo. Antes de ti el mundo era monotonía y espectro, nada me poseía, todo giraba en su órbita desolada, y tu fuego encendió la hoguera, tu luz iluminó la estancia, mujer de tierra y metáfora. Viene el mar a ofrendarte el coral, sueñan las noches con tu cuerpo tibio, y recogen las flores tu sombra. Desde tus montes levanta su sueño exótico la poesía, racimo de uvas, amor que brillas como agua virgen a la luz tímida.