Lucía Gómez

ELEMENTALES...

No hay que olvidar

las cosas elementales:

sus sonidos,

sus colores profundos.

Por ejemplo,

la hamaca escampándose en la sombra,

o la grada que guarda

los pasos de mi madre.

El vestido de niña

que usaba los domingos.

Los adoquines de la casa

que atesoran

las huellas

de mi padre.

L.G.