Franjablanca

Sin Esperanza

La Virgen del Desamparo

me dará su bendición

para cerrar la función

cuando se oiga un disparo

y ya se baje el telón.

 

Me quiso los días pares.

Los nones decía que nones.

El consuelo de los bares

me dividió en dos porciones:

una puso sus manjares,

la otra, sus condiciones.

 

Dada la larga tardanza

a la que me sometía

mi prometida Esperanza,

le puse ese mismo día

un mensaje que decía:

Sigo en el punto de encuentro

al que nunca apareciste.

No me mantengo a la espera;

la esperanza es quien resiste.

Todo vacío aquí dentro,

nadie a la vista por fuera.

 

Como no daba señales

de vida por ningún lado,

opté por otros canales

buscando algún resultado...

digamos...extraoficiales.

Dicho de un modo más fino:

con método clandestino.

 

Me metí en una cabina

y marqué el número clave

en las teclas color beis.

Saltó una voz femenina

muy delicada y suave.

 

- ¿Yes? - Dijo como rutina.

 

- ¿Es el Eme Dieciséis? 

(Le pregunté a la voz fina).

 

- Sí, le atiende Miss Urgente.

 

- ¿Me pasa con un agente?

 

- Aquí hay muchos, concrete.

 

- Con Bond, el agente Yeins Bond.

 

- Le paso con su extensión...

Marque cero-cero-siete.

 

Tras dos tonos de zumbidos

me saltó el contestador:

Ahora estamos reunidos;

no moleste, por favor.

Estoy con una mujer

en la cama, por venganza.

Si quiere volverla a ver,

pierda usted toda esperanza.

 

Al darme cuenta, colgué.