Roma.

Ojos

¿Cuando paramos a ver que realmente no estamos viendo nada?

¿Cuándo llega el momento donde te das cuenta que no tenés nada? 

¿Cuando el frío avanza y el calor se aleja?

Realmente me pregunto tantas cosas. Más me pregunto porque la gente es tan bocacha con la ilusión en una vida que no quiere.

Si, la gente somos nosotros. Muy habladores y poco cumplidores.

Somos esa gente que no ve nada, cuando en frente de las narices tiene una luz calurosa que se apaga.