TRISTE TROVADOR

¡Que vendrá después del invierno!

No voy a dibujar paisajes de Reinos con castillos encantados

y princesas secuestradas en tus muslos.

-te sedujere el pensamiento-

 

Lo que encuentro de ti acorde a mí, lo tomo presto:

Tus manos con tratamiento de belleza,

Tu pelo radiante que cae como agitadas olas de mar

y baños de sol sobre tus cejas tratadas a tres D.

Tus ojos con pestañas con volumen natural,

y tu aposento -Que con calidez que me acoge-

el brillo de tus senos que caen y esconden un par de enigmas

que busco con desenfreno.

y que dan paso a que el mundo resurja

después de un temblor frenético

 

Con todo parece que nuestros pulsos se sincronizan.

-y no es por nada de lo que crees-

es por mi ímpetu y tu agitación -eso pienso-

y por tus labios rosas que cantan

melodías sin letras en las mañanas

cada vez que encuentro tu recoveco

entre tus humedades. - digo entonces-

¡Que vendrá después del invierno!

 

Triste Trovador