Ósea, somos imán de luz,
tú polo norte y yo polo sur;
¡nos hemos dividido!
para cumplir la misión,
por laberintos de tierra
sedienta de nuestras huellas
que no podemos negarle
desde que nos pariera.
Solitarios buscamos,
en forma inconsciente,
nuestro polo perdido
que deambula solitario
por tierras escabrosas
con un corazón dormido.
Almas, hambrientas
de sombras y de luz
redes de experiencias
amores, alegrías y cruz.
Angel Miguel