Oscar Valero

¿Qué hago aquí?

¿Qué hago aquí?, me pregunto una y mil veces.

Y una y mil veces la respuesta llega hasta mí.

Tal vez sea necesidad,
tal vez necedad,
o simplemente terquedad.

Pero una y mil veces vuelvo a rebotar.

Encuentro argumentos en la estabilidad,
pero la realidad es que me genera inestabilidad mental y emocional.

Miro lo positivo:
que a otros puedo orientar,
aunque también descubro que no a todos les suele interesar.

¿Qué hago aquí?,
me vuelvo a preguntar.

Y el verbo se vuelve sustantivo,
la pregunta se vuelve silencio,
y la frase no logro terminar.

Entonces pienso que tal vez mañana pueda acabar,
pero el mañana es incierto
y no lo puedo planear.

Así continúo,
entre razones que construyo
y dudas que no dejan de regresar;

preguntándome una y mil veces qué hago aquí,
mientras la vida,
sin responder del todo,
me obliga a continuar.