¿En serio?
¿Te tengo que demostrar lo grandiosa que soy
o lo grandiosa que puedo llegar a ser?
Eso sí que no.
Esa es la mayor falta de respeto hacia mí misma.
Y eso no lo voy a tolerar.
Quiere el tesoro al final del arcoíris,
pero se olvida que antes del arcoíris
siempre hay lluvia.
O tormenta.
O días grises.
No te quiero lo suficiente
como para tolerarlo.
Quizás en mi anterior vida lo hubiera permitido.
Pero en esta no.
Nunca más.
Sí, hay días en los que me odio.
Pero no me odio lo suficiente
como para darme estas pocas migajas.
Créeme: prefiero sufrir de otras maneras.
Algo que valga la pena.