Soleás al vino
I
— La muerte es un elixir
con sabor a Jesucristo...
— ¿Y la vida? — No es así.
II
Hay un barril de alba y tiempo
que, sin nunca abrir la tapa,
se bebió a todo su pueblo.
III
Una hija de Venus me dio
aquel león virgen y rojo
como una muestra de su amor.
IV
En su planeta, bebiendo,
el ebrio quiere olvidar
que sigue tomando y ebrio.
V
Igual a una eterna Dido,
en mis labios tiembla y arde
dulce el vino, el vino, el vino...