Y años después de \"La oscuridad hecha espada\" ...
Una noche miré al cielo
buscaba una estrella fugaz,
tu nombre fue mi anhelo,
te quería enamorar.
Hoy volvemos a mirar las estrellas,
pero ya no somos dos:
cuatro almas bajo el cielo,
ocho ojos mirando a Dios.
Y cuando una cruza el cielo,
dos pequeñas voces, al verla,
llenan de asombro la noche
y despiertan a las estrellas.
Te pregunto por tu deseo,
y respondes sin vacilar:
- el mío se cumplió hace años,
ninguno lo puede superar.
Entonces miro nuestras vidas,
bajo aquel mismo cielo,
y pienso que aquella noche
yo sólo pedí tu nombre...
y la vida, generosa,
me regaló un universo entero.