Sheilo Sanz

HISTORIA ( 3 )

●● HISTORIA  ( 3 )

HERBERT LARSCANSTE. 
     

Esto sucedió en Europa por el 1.750  D.C.  aproximadamente,  durante el final del invierno,  en una zona más ubicada hacia Asía. 

Soy un joven de unos 25 años. En familia de nobles,  sé que tengo otros hermanos mayores que yo,  soy el menor en la familia y quizás un poco consentido.
Discuto mucho con mi padre. Debido a sus consideraciones, en las que él no queria comprender,  que yo pensaba diferente.
Mi padre era un hombre no tan alto,  un poco corpulento,  y con marcado cansancio.  No parecía muy vital.
Pero el deseaba que estudiara leyes y politica y  yo me negaba a complacerlo.
Hacia ya tiempo que debía estar estudiando esto,   segun lo que pensaba mi padre.

Me gustaba mi vida libre y disfrutar del rango familiar que teníamos.
Mi familia era importante,  aunque para ese tiempo me gustaba  pasar  mucho tiempo en el campo.
Una hacienda prominente,  de mucha producción de cereales.  Siempre veo los campesinos en su faena,  pero nunca me involucro.  Me apasionaba montar a caballo por los alrededores,  sin preocuparme por nada,  aún era un poco bohemio,  en mi manera de sentir la vida,  a  esa edad.

Soy un joven delgado,  1.70 calculo de estatura.  Tengo un caballo que me encanta,  me veo vestido con mucha aristocracia y elegancia, con botas hasta cerca de la rodilla.
Ese día habia llovido mucho,  veo el barro y los caminos con charcos. Era como media mañana y discutía de nuevo con mi padre.
Él me presionaba y me ponía limites de nuevo.  Debía regresar a la ciudad a seguir mis estudios que él deseaba.

El clima no es tan frio,  no percibo hielo,  pero si mucha humedad.
Estaba muy enojado con la situación existente.  Parecía que la decisión de mi padre era definitiva.
¡ Pero yo... no la aceptaría !

Tome mi caballo y lo monte,  recuerdo que era blanco con ciertos matices  negros, y algunas clinejas  blancas.
Lo azote  y lo obligue a correr por el campo,  mi enojo era mucho.  Me encontraba completamente irracional.
Recuerdo el barro y el monte humedo,  aún estaba nublado el cielo,  no llovía pero era nuboso el día.   Me  aproxime al rio que esta crecido,  sus aguas eran  amarillas,   calculo que el río tiene unos 80 metros de ancho  y son muy profundas sus aguas.

El caballo temblaba y se resistía ,  mientras yo lo halaba con rudeza,  me proponía cruzar el río.
Era una lucha entre él y yo.
Forzosamente lo obligo a entrar al rio,   y él se resiste...
Logre obligarlo a entrar al rio y entonces comenzo a nadar.
Yo mantenía mi posición,  pero a mitad del rio aproximadamente,  la corriente era más turbulenta,  habia muchas mas fuerza y ondulaciones severas.
Entonces de manera repentina aquello nos atrapo y fuimos sumergidos y tragados por las aguas.

Recuerdo una negrura y una fuerza arrastrando nuestras voluntades.
De momento en aquel laberinto,  mi preocupación no fuí yo.
Mi preocupación era el caballo,  ¡ queria salvarlo !
Solo soy consciente de mi pensamiento  y de lo que sentía en ese momento,  ¡ no siento miedo !9 solo siento verguenza y una honda pena por mi caballo.
En ese momento no me importa mi cuerpo,  no soy consciente de él.
Y no experimento sentirlo ó estar en en él.  Simplemente soy libre.
Aunque no de mi mente emocional.
En mi pensamiento solo existia una angustia por salvar al caballo.
Percibo que esto duro un tiempo, donde los cuerpos eran llevados en esa voragine de agua.
Pero solo deseaba y buscaba aferrarme al cuerpo del caballo,  mi cuerpo no lo vi más,   en ese momento no me interesaba.

Despues de un largo rato girando entre las aguas,  algo detuvo el cuerpo del caballo  y fue llevado hacia un recodo del rio.
Quedando aprisionado entre cosas como trozos  de arboles y ramas amontonadas.
estuve alli,  no consciente de mi,  mi atención estaba en el caballo.
Mi dolor,  mi verguenza,  mi fatalidad,   era inconcebible. Deseaba regresar todo atrás  y poder evitar esta amarga experiencia.

Estuve dias dando vueltas cerca del cuerpo del caballo.  Era una depresión terrible.
Lloraba y me lamentaba.  Era inconsolable mi pena.
Despues de un tiempo  sintiendo tanta tristeza.
Mis pensamientos pesaban.  Era como estar paralizado,  aún girando alrededor del cuerpo del caballo.

Parecía que no podía levantar la mirada,  pero ya deseo alejarme de esta dolorosa situación.

Decido irme,   y abandonar todo.  Mi perdida y mi verguenza comprimía mi consciencia,  yo mismo no podía tolerar mi falta de humanidad.
Veo que me alejo por los aíres,  con mi duro pesar.  Ya todo es inevitable. Es mejor alejarme,  de todo este tormento.

Calculo que eran las 4 de la tarde,  se veía proxima la caida de la tarde y el día se veía muy despejado.
El lugar era completamente solitario,  rodeado de espesa vegetación.  Yo,  comienzo a darme cuenta,  mientras observaba ahora,  desde cierta altura... entendiendo que ya todo esto...
¡ había terminado !
De manera nunca pensada.

Pienso en mi familia,  y comienzo mi viaje de regreso...todo ahora era una perdida muy lamentable.
Pero mi osadía inmadura y apresurada,  había cobrado un duro desenlace. Ahora comenzaba a entender,  lo inútil y desastroso de mi impulso violento y fatal.

Todavía hoy al recordar esto,  me duele mi fiel caballo... y todo lo que le cause. 
Todavía en este presente...
¡ no me lo perdono !

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●● Epílogo  ( 3 )

La historia de Herbert Larscanste,  tiene una profundidad emocional impresionante, transmitiendo el conflicto interno de un joven noble que se enfrenta a las expectativas de su familia y, en última instancia, a su propia tragedia personal.  El personaje vive un sentimiento de rebeldía y deseo de libertad, pero sus decisiones lo llevan a una experiencia devastadora que marca su conciencia y su vida.  El relato también muestra un vínculo emocional con su caballo, símbolo de su libertad, que se convierte en el centro de su pesar cuando ocurre la tragedia.

 Es interesante cómo Herbert, en su enojo y desesperación por escapar de las decisiones impuestas por su padre, pierde el control y termina en una situación de peligro, donde su única preocupación es el bienestar del caballo.  Este momento donde deja de preocuparse por sí mismo refleja un arrepentimiento profundo, una lucha entre su egoísmo inicial y su conexión emocional con el animal.

El relato también tiene un tono de remordimiento que continúa persiguiendoló,  incluso después del suceso, como si este incidente hubiera definido su vida y lo hubiera marcado para siempre.  Esta carga emocional que no puede superar, simbolizada por su incapacidad para perdonarse, añade un nivel de complejidad a su carácter y da al lector una visión de la humanidad de Herbert, más allá de su posición social.

 La ambientación en un periodo histórico en 1.750, en una Europa que se extiende hacia Asia,  añade un contexto cultural e histórico que enriquece la narrativa, situando al personaje en una época donde las estructuras sociales y familiares eran más rígidas, intensificando, así el  Conflicto entre la libertad individual y el deber familiar.

 

Autor.   Consuelo Sanchez