Autor: Dario Daniel Lugo
Giras la cara para no enfrentar la vacuidad del cristal,
pero el vacío no se esquiva cerrando los párpados.
En el reverso de la mirada habita lo inabarcable,
la geografía donde no hay mapas ni brújulas.
El espejo ciego despoja al sujeto de su nombre;
cancela la historia, borra la huella de la carne.
Y en ese despojo absoluto, el ser entiende por fin
que nunca fue la imagen, sino la oscuridad que la sostenía.