Javier Julián Enríquez

A la resistencia del alma en el funesto desierto

En playa ajena el náufrago llorosa
su libertad condena al viento fiero,
mide el dolor en curso prisionero
y el hado invoca en hora rigurosa;

 

Calipso teje red tan ambiciosa,
brinda inmortalidad al pasajero,
mas Hermes baja, rápido madero,
a abrir la cárcel que padece hermosa.

 

¿De qué sirve la gloria en el tormento,
si es tormento vivir sin tener gloria?
¿Si el dios es inmoto y el humano es viento?

 

Humano polvo soy de flaca historia,
mas quien resiste el ínclito portento,
forja en su propio pecho la victoria.