Quiero volver a mis orígenes...
ser embrión, figura fetal,
ser el bebé que un día fui
Volver al vientre de mi madre,
alimentarme de su bondad:
la mujer mas buena del mundo
Ser inconciencia,
ser inocencia
Devolver el rollo de mi vida
a lo primario
Volver a empezar de nuevo;
es dura la vida de grandes,
quiero volver a ser el niño que un día fui
Volver a vivir mi infancia...
volver a ese tiempo feliz
Oír la voz querida de mi padre,
en medio de los miedos de la noche
Sentir las manos sanadoras de mi madre,
diciendo que todo estará bien
Ya no tengo madre:
¡Ya no tengo nada!
Una casa con paredes derruidas
es ahora mi vida...
Hay voces encerradas dentro,
que alimentan mi alma...
hay risas infantiles,
que alegran mi vida
Llevo un solar dentro.
que representa la libertad de esos días;
unos árboles de tamarindo,
que representan la acidez de mi actual vida
Todo se quedó en esta casa...
nada se ha ido:
La sonrisa de Elisa en la ventana
El acento suave de Lía,
en la brisa que pasa
sobre el viejo molino destruido
La risa sonora de Walter,
despertando al sol en la mañana
¿Y ahora qué me queda?
me queda este valle de recuerdos
que ahora es mío...
dejándome una estela de añoranzas
que me traen el eco tardío
de aquellos viejos tiempos
donde todo era felicidad
Quiero volver a casa...
dormir sobre las colchas de mi niñez,
con mis hermanos alrededor
Quiero volver a casa...
encerrarme entre sus paredes derruidas,
volver a ser el barro de la creación:
el polvo vuelve al polvo...
vasija moldeable a mis melancolías,
entresijo de los designios de Dios
Quiero ser la casa que ya no está...
guardar en mi interior,
un pedacito de los que ya se fueron,
para que vivan para siempre en mi
Quiero ser la casa que ya no está...
quiero volver a ser feliz.