yerlin

Ya no estás...

Dejé enfriar el café, me aferré  a un día lluvioso y a la soledad. 
 Escuchando Arpegios en una guitarra con muchos años encima y un montón de serenatas , una sonata de martirio y un corazón que apenas late al ritmo de unas cuantas notas, en un pentagrama de silencios y de semicorcheas cuando por un instante recorres mi memoria. 
Me aferré, a estas cuerdas pulsadas que casi no suenan,que tienen herrumbre pero que ahí están persistentes a que quizás vuelvas y pueda sonar  una dulce melodía. 
 Me aferré al olor de nuestras mañanas que para ti fué costumbre pero para mí eran canciones. 
Me aferré a tus besos olor a café, ese efímero momento indeleble qué podría repetir unas cuantas veces más. 
Me aferré a tí .....pero ya no estás...