Un día más, y no es cualquiera,
es ese instante especial
donde más afloran
los recuerdos.
Uno más de tantos soles
orbitando nuestro universo
que, aunque no te nombre,
sigues dentro de mí.
Un anhelo del abrazo
que no volverá a ocurrir,
pues así la vida lo dispuso
entre nosotros.
No es un día más,
ni siquiera un año más;
es el instante congelado
en el tiempo…
el tiempo
donde éramos
felices