Una vez, iba por la fría calle de la ciudad,
Pasaban los vehículos,
Los edificios,
Drogadictos en medio de la acera
Roedores
Un sol inmenso en medio de la noche
En medio de la oscuridad,
Hacia un calor tremendo
Con temor de que no se calleran los edificios
O los postes,
Uno no sabe qué sostiene una ciudad,
Si la tierra,
Si los árboles,
Si el peatón,
Si las estrellas
Altas elites de dragones, o manada de alienígenas sin nada que hacer,
De repente
Me detuve a mirarla a ella (una chica blanca, de ojos claros, muy enigmática)
Y todo cambió
Ya no habían elites de alienígenas
Soldados drogados,
Corbatas enjauladas,
Edificios frágiles,
Postes de luces irreales,
Todo tornaba de repente natural,
Un cielo profundo,
Un manantial,
No sé si era amor, o si de verdad estaba yo muy ebrio
Lo cierto es que la ciudad
Ya no era tan ciudad,
Se veía todo tan atractivo,
Los autos, el reloj suizo, los árboles de plástico,
Los clubes nocturnos,
La mafia, y todo lo que esta detrás manejando los hilos.