Que destellos tan crueles de mis ojos
por que nublan mi mirada callada
si no fui sueño dentro de mis ojos
ni habla sin marcha tendida en la nada.
Durmieron mis dedos por tanto
la musa quedo sin recuerdo
mis remos quedaron quietos
mi barca sin olas ni vela al viento.
Acurrucando mis pies en la arena tan blanca
el coral, se había marchado en caracolas blancas
no son estrellas de mar las que brillan en mi espacio,
son destellos del mar cantando despacio.
Empujo la barca buscando la espuma
se hunden mis pies en las estelas de arena
que borran los vientos en la bruma,
remolinos del tiempo cual reloj de arena.
El tiempo te busca mas nunca tiene amarras
las hojas del árbol siempre caen
mi barca llegara a altamar entre las olas
pastizales de rojo coral y conchas que caen.
E vuelto a respirar tu brisa salada
a ver tus aguas tan claras
dormir en tus arenas nacaradas
hoy mi ayer y mañanas claras.
Autor. Adolfo Casas C