Héctor(micorazón)

Ni lo uno ni lo otro

Algún día me pediste que te odie

y yo sonreí al escuchar esa locura,

Tal vez solo querías que te ignore

por el capricho de la fatal ruptura.

 

La propuesta fue olvidarnos de nosotros

el amor merecía un trato justo,

amar y odiar ya ni lo uno ni lo otro,

esta vez hasta siempre mucho gusto.

 

Dejemos que el tiempo haga lo suyo

que la flecha a la ventura de en el blanco

crónica de la derrota anunciada.

 

Que lo nuestro no sea mío ni sea tuyo

tú siempre clara yo siempre franco

es todo, ni lo uno ni lo otro ni nada.