Sheilo Sanz

EXTRAÑA SOBRIEDAD.

EXTRAÑA SOBRIEDAD.   


Difundido juicio inexacto,
gestando duda extenuante.

Durante un impelido,  tan abocado,
distante juego triste.

Denotado con irregular fragilidad.
•
Se moldea predestinado bucle,
con tanta deducida austeridad.

Donde va disolviendo
delicada efusión.

Esa distendida estructura impecable,  tan imborrable.

Sostenida con absencia,
¡ que duele !

Desde esa diseñada...
extraña sobriedad.
•
No es cualquier frase inventada,
como mística reiteración casual.

Es verbo plasmado...
como suspiro ardiente.

Resistiendo insistente,
un pensamiento sensible.

Que no renuncia invocarte...
con fascinación eterna.
•
¡ Es quizás,  esa firmeza !
de notas con rastro abstracto.

Insinuando perfecta distinción.
en cada gesto intocable. 

¡ Retenido... quizás !
con tanto luciente contraste.

Como latido callado,
¡ que aún no sabe decir...!

Lo que siente,  en cada silencio,
¡ que te extraña !
•
Aunque son angostos
esos incluidos...

Caminos alternos.

Contrasta aquí...
reticencia pasajera.

Fundiendo un dolor repentino.

Que traspasa momentos triviales,
¡ donde el orgullo no cabe...!

Como realidad alterna.
•
Mientras se incinera
la fria atmósfera.

Desde una osada conjugación,
ciñendo figurada quimera.

¡ Tan invisible...!
¡ tan exenta...!

Para ese poco entorno perceptible,
que intenta ser como cualquiera.
•
Se agota cualquier efímero umbral,
en cada vaguedad vaporosa.

Involucrada en retractada elusión.

Que anticipa un designio,
¡ tan extraño !

De contingencias que no se ven,
con claridad precisa.
•
Mientras se diluye la marea,
en imaginado sueño abstracto.

¡Que todavía no existe !
en sólida materia concreta.

Oscilando en tiempo presente,
como forma permanente.

! Pero aún así...!   ¡ aquí !
Se siente con el alma entera.

 

Autor.  Consuelo Sanchez.