Lucía Gómez

LANGUIDECE LA TARDE...

Languidece la tarde.

Las horas me poseen

con pasión infinita

y me nutro del viento

que pasa y me refresca.

Me acurruco en mi vientre

como una golondrina,

mientras tú te paseas

como perro sin amo

por esos rinconcitos

donde hace tanto frío.

Ruiseñor que se escampa

en esta cabellera.

Me he quedado atisbando

los soles del verano

para que entre el invierno

sin tocar

el olvido.

L.G.