Esta vez sí parece ser un para siempre… no quise que terminara tal vez de esta forma, pero también entiendo que no habría otra forma de terminar, siento de una u otra forma extrañar esa poquita atención, esas horas de silencio, esa forma tan extraña de querer, ¿pero sabes por qué digo todo esto? Es porque, literal, no extraño nada; simplemente me acostumbré a esas rutinas de día tras día y a saber que, en realidad, tú ya no ibas a cambiar y que yo no estaba dispuesta a seguir con esto.