¡Ay tristeza!
amiga tristeza…
inseparable,
adherida te llevo a mis entrañas,
me acompañas,
y con fidelidad insólita … disimulas…
y no actúas.
Te revelas solidaria…
fraterna me compadeces…
y evitas herir,
te comprometes a no lastimar…
y no quieres confrontar,
te olvidas de tu verdadera intención,
no quieres continuar con tu tarea habitual…
y te lo agradezco.
¡Ay querida tristeza!,
estamos los dos en esto,
tu fingiendo cumplir tu deber…
y yo, yo haciendo como que nada importa,
tratando de superar mi dolor,
buscando asimilar este atroz episodio de angustia,
sorteando la incertidumbre de esta ansiedad…
que extrañamente…no se deja persuadir,
ni se permite olvidar su cruda misión.
Qué favor recibo de ti entrañable tristeza…
si tu acordado cometido …
pretende acabar con mi última ilusión.
No debí haberte confiado mi secreto de amor,
tal vez cometí un error al desahogar mi desolación…
creyéndote honesta.
Tú tienes un solo propósito…
y a mí ya no me resta pasión para continuar,
solo unos cuantos versos que inmortalicen nuestra irónica amistad…
como algo sobrenatural…que perdió la lógica.
La tristeza y yo…unidos en la nostalgia,
en un remanso de soledad…
donde solo caben las ganas de que todo acabe…sin dilación.
La tristeza y yo hasta la eternidad…
en un pacto de fidelidad total.