El Paso Firme y las Huellas Amadas
La vida es un tramo de luz y de sombra,
un viaje de ida que no ha de volver;
a veces la ausencia es el peso que asombra,
pero hay que alzarse y aprender a crecer.
Atrás se quedaron los viejos temores,
heridas de un tiempo que no vuelve más.
Hoy guardo el recuerdo con puros amores:
mis ángeles con colita que me dan su paz.
Ellos me enseñaron que esta vida es una,
que hay que amar sin freno, mirar al frente,
caminar erguido sin sombra ninguna,
con la mirada alta y la fuerza presente.
No le debo nada a ningún camino,
mi único tesoro es la libertad.
Ser feliz es la meta y el único destino,
dejar en el mundo una huella de verdad.