Se estremecen Cielo y Tierra
cuando te miran pasar,
no te dejan de admirar:
tu belleza los aterra;
toda tu nobleza encierra
gran capacidad de amar,
tu gran ritmo al caminar
a la tristeza destierra,
eres un ángel de vida
que si a mi vida llegó
fue como una recompensa;
dulce mujer, tan querida,
mi corazón te eligió
y su pasión es inmensa...