Dios: – Tendré que bajar a ver el mundo…
Ego: – Hazlo, te estaré esperando…
Dios: – Me vestiré de carne humana…
Ego: – Y verás a través de mis ojos…
Dios: – ¿De qué hablas?, yo te creé…
Ego: –No tenías otra opción.
Dios: –No entiendes que Soy el todo.
Ego: –Lo entiendo, pues soy una de tus leyes,
la de inercia o resistencia.
Dios: – Creo que lo había olvidado,
Ego: – Bueno, no te gustó ser humano.
Dios: – ¿Cuál es tu nombre?
Ego: – Ego y también conocido como Satanás,
y otros apodos que el humano me da
Para echarme la culpa…y esconder la verdad.
Dios: – Si claro, estoy entendiendo.
Ego: – Mientras sufras de amnesia,
manejaré tu albedrío.
Dios: – Eso lo has dicho bien:
“Mientras…”
Ego: – Soy el regente de la materia:
cargo que tú mes has dado;
Llegaré hasta matar a cualquier iluso
que desee espiritualizarse,
Incluso a tu hijo mimado
Dios: – Ya lo veo… ¿Lo mataste?
Que Yo sepa, ha resucitado…
Ego: – ¿Y qué pasó en la cruz?
Dios: – Ahora el perdido eres tú;
lo que ves es materia, solo materia…
son tus dominios y nada más.
Tú sabes que te venció,
y no será el único.
Ahora te obligo a que develes
con qué arma lo logró.
Ego: – Ahora sí que me fastidiaste…
Y no tengo opción:
Debo reconocer que
la madre de las leyes que creaste,
con la que tu hijo muy amado me ganó:
Es el Amor.
Dios: – Así está mejor…
Angel Miguel