Para muchos como yo la respuesta
bambolea en una zona incierta;
no así para mentes enfermas o
superdotadas.
Un Miguel Ángel, Napoleón,
Hitler, Mozart,
resultan seres evidentes
para los demás y para ellos mismos.
Quizás el conócete a ti mismo de Sócrates
esté sobrevalorado,
porque hay muy poco que investigar,
somos rebaños empujados por acontecimientos que nos sobrepasan.
Freud, Young, filósofos, psiquiatras, grandes novelistas
elucubran, transmiten figuras retóricas fantásticas;
los lectores quedamos a la deriva con nuestras pequeñas vidas
movidas entre parámetros estrechos.
Somos fragmentarios, una masa informe nos cobija,
nada especial para cada uno de estos especímenes particulares;
podríamos ser consumidos como una cardumen,
nada se notaría en la historia.
¿Y usted quién cree que es?