Una tristeza empaña mi voz poética
es una lágrima que se hunde en el horizonte,
silencio que se duerme en el monte
grito que se ahoga en mi fonética.
Las palabras se pierden en los gestos
espejismos sin voz clavando miedos,
vocablos que no alcanzan a ser ruegos
lenguas extrañas que no entiendo.
El verso que me habita se hace viento
Y mi ansia es de una poesía que sea tierra,
que en un constante movimiento
oville vocablos de paz, no de guerra.
Son voces alteradas inquiriendo un existir
y en mi boca sus formas anhelan querer ser
sin artificios de la palabra busco crecer
las palabras se van antes de existir...