Espantapájaros

Línea 84

Desarmar la luz,

convertirla en un trasto viejo

que debamos aventar,

mancar su corrida,

¿para qué tanta velocidad?

 

Que sea una luz comunitaria

donde quepamos todos.

No importa raza o modelo,

de la calle da igual

¿de qué sirve tanto apuro?

donde vamos a parar.

 

Venga usted señor ciruja,

¡siéntese!

al lado del concejal,

señora de traje coqueto,

no se maquille

aquí la moda es empujar.

 

Quiten todas las señales,

ya paren de asfaltar,

no hay brújula tan precisa,

siempre se llega al final.

 

Por ahí nos detenemos,

tal vez en algún taller,

que un mecánico disponga,

cuántos son los tanques

que alcanzan al paraíso.

 

El chofer saldrá en sorteo,

excepto el 84,

al guarda ya lo tenemos,

San Ángel, pura redundancia.

 

Al fin tendremos transporte,

libre de todo aumento,

sin TACC ni gluten.

Será un desconcierto,

cuando al fin lleguemos.