SORDO
Solo oigo mi voz en un mundo enmudecido
no oigo ni palabras ni sonidos.
En contados momentos
oigo mis pensamientos.
Veo acciones, mentiras y traiciones,
gestos, posturas y vilezas:
el reino de la impostura.
Hay miradas anegadas
por lágrimas desbordadas
y dulces sonrisas
en labios mentirosos.
Veo música en las estrellas,
rumores en la arboleda,
canciones en los trigales,
coplas en los arrozales,
y en el plumaje de las aves,
trinos pintados.
El silencio, mi refugio;
mi pesadilla, la impaciencia;
mi temor, la indiferencia.
Respira entero el Universo,
y yo, sin oír, oigo sus versos.