Podría ver mil veces
cada imagen donde apareces,
cada video donde tu sonrisa
parece opacar al sol.
Podría perderme eternamente
en la luz de tus ojos,
porque siguen inspirando
a este loco poeta
que encuentra lo más bello
en cada rincón de ti.
Pero intento que no lo notes.
Digo que me encantan las estrellas,
como si ellas fueran mi debilidad,
aunque dicen que quien se enamora de la luna
termina olvidándose de ellas.
Y quizá sea cierto.
Porque cada vez que sonríes,
es como robarle un segundo a la vida;
un instante pequeño,
pero suficiente
para querer quedarme.
Y cuando la luna se vuelve cómplice
y pronuncia tu nombre en silencio,
no es para hablar de las estrellas,
ni de la noche,
ni de su propia belleza.
Es solamente
para recordarle al mundo
lo hermosa que eres
para este loco poeta.