sebaschu

Nostálgico

Dame sombra, vasta nube,

o atraviesa mi pensar,

si al final nadie es testigo

de mi triste y vacío caminar.

 

Rostro pálido, deja de reflejarte;

estás en el espejo sin mi autoridad.

Si supieras que el vidrio solo polariza

mi alma vacía y mi tranquilidad.

 

¿Sabes?

Cuando alguna vez me sentí vivo,

no era yo,

pero recuerdo cómo fue.

 

Un gusto recién horneado,

asfalto con sensación de mar,

y la corriente entretenida con mi pelo:

detalles que no volverán,

a pesar de mi gran anhelo.

 

Hoy solo sé que es de noche cuando abro las cortinas.

La luz ha decidido contenerse;

no quiere saber de mí.

Ahora debo asimilarlo

y seguirla hasta el lago carmesí.

 

Separa tus dedos;

quiero unirme contigo.

Abre el lecho de tu voz

y presta entre tus ojos un abrigo.