Antonio Pais

El Limonero

El Limonero

 

 

 

 

 

Me regalaron un limonero, hermoso,

con flores de las cuatro estaciones,

con hojas grandes y bellas.

 

 

 

Apenas cuatro o cinco días después,

empezó a soltar todo:

sus hojas, sus flores,

sus limones chiquititos que tenía,

antes de que pudiera  plantarlo.

 

 

 

Consulté con quien entiende de estas cosas

y me dijo que había sufrido estrés.

 

Yo me reí y pensé:

es como la rosa cuando llega su ocaso

y suelta sus pétalos uno a uno.

 

Mi limonero se quedó pelado,

desnudo, sin nada en sus ramas.

 

 

 

Pasó un mes y otro,

y hoy lo veo:

con hojitas tiernas y nuevas,

con flores recién nacidas,

vuelve a vivir, vuelve a ser.

 

Qué imagen tan real y tan profunda:

una planta que sufre estrés

parece desprenderse de sí misma,

como si el alma abandonara el cuerpo,

perdiendo su luz, su fuerza, su vestir.

 

Así lucía mi limonero: desnudo, en silencio,

guardando vida bajo su madera.

 

 

 

Pero hoy te veo radiante,

con hojas y flores renacidas.

 

Me llenás de esperanza:

sé que en un tiempo no muy lejano

te veré crecer, fuerte y victorioso,

grande y florecido por entero

en mi jardín.

 

 

 

 

 

Autor: AntonioPais._

La Paz, 

Dpto: San Javier._

Córdoba, 

🇦🇷Argentina🇵🇹