Cada día que pasa,
realmente estoy
un poco mejor.
Hay días
en los que ni siquiera
pasas por mi mente.
Ya no hay noches
en las que tu recuerdo
me mantenga despierto.
Cada día,
cada pensamiento,
cada recuerdo...
me dueles un poco menos.
Sé que esto es lo mejor,
y que debería
estar feliz.
Aun así...
me asusta.
Pasé tanto tiempo
soportando el dolor,
que creí
que me había acostumbrado a él.
Y ahora
que se está desvaneciendo,
me doy cuenta
de que aunque ya no quiero
seguir extrañándote...
todavía no quiero
olvidarte por completo.