En un mundo donde todos afilan el verbo;
yo te regalo mi silencio cálido,
porque de dos almas,
hay un latido donde predomina el amor de la sangre.
Se forjó sobre un hilo,
y atavió en un telar.
Cómo herir al capullo de la rosa?
Si inocente es.
En qué latitud del mundo e de encontrar un amor sin sombras?
Tan solo diáfano y sincero,
como el que nace de los ojos de este niño.
Infante que traspasa mi armadura,
su ser enternece mi coraza,
le da vida a la vulnerabilidad que alguna vez quise borrar.
Ser su ala y escudo ante un mundo que mata el fruto es mi propósito,
darle la dulzura que todos le negarán es mi misión.
Temer se ha vuelto parte de mi,
pues no siempre podré estar,
mas sé que Teo velará por el,
aún en el apagón de mis latidos.
El viento abrupto del desierto dejo de azotar a la flor,
Cuando la lluvia la lleno de alegría;
desde el comienzo de un nuevo pulso,
nuestra sangre…
La sombra de almíbar
08/13/2026