En la aurora matutina
va iluminando el sendero
con el fiel bote pesquero
rompe oleaje de rutina
crispada ola danzarina
el vaivén de nunca acabar
y marcando el peregrinar
de laboriosa tarea
del pescador la faena
y su patrimonio en el mar
Por momentos es incierto
la esperanza se agiganta
y en noche de luna clara
un grito quiebra el silencio
el gran cardumen ha vuelto
todos alistan posición
redes, nailon con arpón
estalla la algarabía
en el pueblo la alegría
qué buena pesca corazón.